Ponemos el piloto automático y falseamos la realidad, fingiendo constancia y entrega. No se engañen: no hay nadie tras las máquinas, las oficinas de La Inercia, con sus diez plantas y sus trescientos administrativos en plantilla, son hoy un espacio muerto. No nos busquen tras los teclados: ahí van tres recomendaciones de nuestros yos del pasado (concretamente, la semana anterior).

La elección de V the Wanderer

THE EAGLES – JOURNEY OF THE SORCERER

Al principio, el Universo fue creado. Esto enfadó a mucha gente y ha sido ampliamente considerado como una mala decisión.

Bastante más tarde (unos trece mil setecientos millones de años, al cálculo) Douglas Adams creó ‘The Hitchhiker’s Guide To The Galaxy’ (‘La guía del autoestopista galáctico’), y esto hizo que mucha gente estuviese un poco menos enfadada.

La Guía, que nació en la radio y pasó al papel impreso y luego a la tele y luego al cine, necesitaba una sintonía, una melodía galáctica, un trayecto sonoro que nos alejase de este pequeño punto dentro de otro pequeño punto señalizado con un «Usted está aquí».

Y The Eagles, que habían creado no muy lejos en el tiempo este brillante, explosivo, desdramatizado Big Bang instrumental, acabaron convirtiéndose en la puerta de entrada a la magnífica guía del Universo, la Vida y Todo lo Demás.

La elección de Raúl

PEREZA – BEATLES

A veces me chirrían cuando van de chicos malos del ruuuuock y se exceden en la pose de cuero y gafas de sol. Vale que ya harte ir de estrellita pasota a estas alturas de la película. Vale que el dúo madrileño (aunque esta canción se desarrolla en Barcelona) encaje perfecto en la parodia que Muchachada Nui hizo del rocker, donde el infierno era salir una mañana soleada a pasear por un parque, lejos del humo y la noche de un garito.

Pero les reconozco canciones que me pellizcan y una capacidad de trabajo que les hace estar hasta en la sopa. Aquí aparecen en un tema pop optimista y luminoso, una frugal venganza con el pasado y una ex lejana a la que le aseguran que ahora, sin ella jodiendo alrededor, todo va genial, que ni punto de comparación con la tortura de antaño, casi como unos Planetas edulcorados y arrepentidos de 20 años de odio visceral hacia antiguas novias.

También claman contra los prejuicios, esos que les llevan a ser vistos como un grupo de niñas que suspiran por sus greñas. Sintetizan el sentimiento en el estribillo, también dirigido a la chica cultureta-probable-gafapasta que te insistía con que tenías que escuchar a tal grupo archidesconocido de los años 50 en Chicago. Pues no. Que te den y déjame en paz. «Me siento más cerca de los Beatles que de tus discos de jazz», cantan. Pereza tocan esta noche en Tarragona.

La elección de Withor

WILCO – IMPOSSIBLE GERMANY

Soy un gran fan de los discos de estudio, y siempre he defendido la producción como una de las grandes artes de la música, al mismo nivel que los directos, pese a que nunca van a tener el mismo reconocimiento. Pero debo reconocer que para conocer a un grupo en realidad, saber lo que es, siempre es bueno verlos en vivo.

Yo lo he hecho con Wilco. Poco después de empezar a tocar, ya se veía. Se veía que no eran el típico grupo, tenían algo especial: una forma de entender la música fuera de lo común, una elegancia con la que otros no pueden ni soñar, unas estructuras estudiadas y perfeccionadas hasta el límite más inimaginable, y una comunicación vía rápida y directa con aquellos que escuchamos sus canciones.

‘Impossible Germany’ podría definir perfectamente qué es Wilco. Una voz que nos susurra, un medio tiempo que nos tranquiliza, y un trayecto que nos satisface hasta llegar a su punto álgido, que en este caso se traduce como unas guitarras que nos recuerdan que existe una cosa llamada talento… y no muchos tenemos…